INVESTIGADORES PREDOCTORALES DEMANDAN A LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA Y AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

Tras un año de reclamaciones infructuosas, un grupo de investigadores de la Universidad de Zaragoza presentó el pasado lunes una demanda por discriminación salarial contra esta institución y el Ministerio de Educación

Los investigadores con contratos predoctorales de Formación de Profesorado Universitario (FPU) de las convocatorias de 2013 y 2014 (alrededor de 1600 en toda España, y unos 40 en la Universidad de Zaragoza) llevan reclamando desde noviembre de 2015 al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) y a sus universidades que se lleve a cabo la actualización de sus contratos con respecto a los investigadores incorporados en 2015, lo que supone una subida salarial de alrededor de un 15%. Finalmente, ante la cadena de negativas, desprecios y promesas incumplidas hacia los que se supone que son el futuro de la investigación y la Universidad en este país, los afectados han decidido emprender acciones legales.

Cuando estos investigadores firmaron un contrato de cuatro años para la realización de su tesis doctoral, se estipulaba que su salario sería de 1025 €/mes brutos durante los dos primeros años y de 1173 €/mes durante los dos segundos, sujetos a que (citado textual de la convocatoria del BOE que recoge las condiciones de estos contratos) “Cualquier incremento o reducción de las mencionadas ayudas que se produzca con posterioridad se aplicará a todos los contratos suscritos.”

El 27 de noviembre de 2015 se publicó la convocatoria FPU 2015, en la que alegando “disponibilidad presupuestaria”, y muy probablemente con la próxima cita electoral del 20D como responsable, se elevó el número de ayudas a 850 (800 en las convocatorias anteriores) y se igualó en 1173 €/mes el salario del beneficiario durante los cuatro años de disfrute de la ayuda. Sin embargo, los investigadores de las convocatorias de 2013 y 2014 no recibieron noticia alguna de que fueran a equipararse sus contratos, como así estipulaban las condiciones que firmaron en su momento.

Ante la falta de una respuesta satisfactoria del MECD, los afectados se coordinaron en una plataforma a través de las redes sociales, creando una petición en CHANGE.org, donde consiguieron más de 57.000 firmas. Al mismo tiempo, remitieron de manera individual sendos escritos de queja tanto al MECD como a sus respectivas Universidades. Sin embargo, las respuestas de ambas entidades fueron negativas. Por ejemplo, la respuesta de la Universidad de Zaragoza fue:
“La Universidad de Zaragoza está indudablemente del lado de sus investigadores y apoya las legítimas solicitudes de todos ellos, pero es preciso señalar que es el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como convocante de las ayudas que regulan su contrato predoctoral, quién fija las retribuciones del mismo”,

a lo que finalmente añadía que, como consecuencia,

“no puede realizar unilateralmente la subida salarial solicitada”.

Ante estas respuestas, algunos de los compañeros FPU con formación en Derecho, redactaron demandas individuales contra el MECD y el centro de adscripción que correspondía en cada caso, a la vez que se pusieron en contacto con el sindicato CC.OO., que preparó un Conflicto Colectivo que formalizará en febrero de 2017, para no interferir en las demandas que algunos investigadores de otras ciudades interpusieron por su cuenta, cuyos juicios están previstos para ese mes.

El día 2 de diciembre de 2016, se aprobó la convocatoria de ayudas FPU 2016, en la que, según se publicó mediante nota de prensa en página web del MECD, “Con el fin de equiparar las retribuciones de todos los beneficiarios/as, en los dos primeros años de disfrute de la ayuda y en aras a garantizar la equidad en el sistema de ayudas, se ha introducido una disposición transitoria para regularizar la situación de todos los beneficiarios/as seleccionados por convocatorias anteriores y que a 1 de septiembre de 2016 están en esa situación.”. Por lo tanto, el propio MECD reconoció la situación de discriminación retributiva, y con esta nota daba publicidad a la resolución del conflicto. De hecho, todavía puede leerse dicha nota de prensa en su página oficial: http://www.mecd.gob.es/prensa-mecd/actualidad/2016/12/20161202-prof-universitario.html

Asimismo, se hizo llegar a las Universidades un borrador de la convocatoria FPU2016, donde en efecto aparecía dicha disposición transitoria, según informó a los afectados de Zaragoza el Vicerrector de Política Científica, que convocó a los FPU 2013-2014 el 13 de diciembre en la sala Joaquín Costa del Paraninfo para anunciarles con gran pompa y ceremonia que se iban a equiparar sus nóminas desde septiembre de 2016. Ante estos hechos y de forma consensuada, una gran parte de los beneficiarios FPU de las convocatorias 2013 y 2014 contratados por la Universidad de Zaragoza decidieron no presentar las demandas individuales que ya tenían preparadas y esperar a la publicación de la convocatoria de ayudas FPU 2016 para tomar la decisión definitiva.

Contra todo pronóstico, el 23 de diciembre se convocaron las nuevas ayudas FPU2016, y la convocatoria no incluía la mencionada disposición, ni contemplaba de ninguna manera a los beneficiarios FPU 2013 y 2014, a pesar de lo publicado por el propio MECD en su nota de prensa. Es decir, que o bien se habían retractado, o bien estaban simple y llanamente mintiendo.

Por lo tanto, la discriminación salarial continúa y nadie en el Ministerio o en la Universidad de Zaragoza ha sido capaz de dar una explicación a lo sucedido. En base a lo ocurrido, y nuevamente de forma consensuada, los investigadores FPU de la Universidad de Zaragoza han decidido interponer una demanda, que formalizaron el pasado lunes 30 de enero, por vulneración de su derecho fundamental de igualdad en materia salarial, presentando sus nóminas y las nóminas de varios compañeros de la convocatoria FPU2015, que accedieron a colaborar, para demostrar la discriminación salarial que están sufriendo.

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