Revuelta nº4/ ¡El 26 de Octubre a la calle contra las reválidas! Tenemos derecho a estudiar

Este mes de octubre las Estudiantes de Anticapitalistas presentamos el cuarto número de nuestra nueva públicación 'Revuelta' que incluye un artículo dedicado a la movilización estudiantil contra las reválidas (que trata de explicar más esta nueva agresión contra nuestro derecho a estudiar) y un artículo sobre la explosión de colectivos feministas jóvenes que desde nuestra organización celebramos y animamos a construir. A continuación reproducimos los artículos completos:

REVUELTA NÚMERO 4. PRIMER ARTÍCULO

¡El 26 de Octubre a la calle contra las reválidas! Tenemos derecho a estudiar

Cada nuevo curso nos trae más agresiones contra nuestro derecho a estudiar. Este año vienen las reválidas: unas pruebas al final de la ESO y del Bachillerato dónde se decidirá si conseguimos el título o no. Estos exámenes, que este curso seran “de prueba”, forman parte de la implantación de la LOMCE. Una ley que toda la comunidad educativa ha rechazado en manifestaciones, huelgas, recogidas de firmas y toda clase de protestas sin ser escuchada.

¿Por qué decimos no a las reválidas?

- Convierten la educación en una carrera de obstáculos. Quien no apruebe la de 4 de la ESO sólo podrá acceder a la FP Básica o intentar buscar trabajo. Aunque apruebe la FP Básica no podrá estudiar bachillerato ni tendrá la ESO. Miles de nuevas trabajadoras precarias y casi sin formación.

Quien no apruebe la de segundo de bachillerato no podrá acceder a la Universidad. Además, la ley abre la puerta a que las universidades creen sus propias pruebas de acceso, es decir, abre la puerta a que haya universidades públicas más elitistas que otras. Si tenemos en cuenta que el modelo de financiación de la LOMCE da más dinero a los centros con mejores resultados, no hay ninguna duda que en los institutos de barrios populares (con ratios altísimas y bajo presupuesto) poca gente va a llegar a la Universidad.

- Son antipedagógicas: ¿2 o 4 cursos valorados con unos únicos exámenes? No incluyen otras competencias como pueden ser: El trabajo en grupo, el esfuerzo, el progreso durante el curso, etc. Aprender no es repetir como loros un curriculum estandarizado.

¿Qué hacemos contra las reválidas?

Luchar, organizarnos en cada instituto para movilizarnos contra las reválidas y prepararnos para boicotearlas si nos las retiran. Gritar bien claro que la pública es de todas y no se toca. Seguir defendiendo una educación pública, de calidad, laica y para todos y todas. Una educación al servicio de las clases populares y no de una minoria.

REVUELTA NÚMERO 4. SEGUNDO ARTÍCULO

¿Qué hace una chica como tú en un colectivo como éste?

En noviembre de 2015 el feminismo llenó Madrid. Aquel día decenas de miles de mujeres de todas las edades tomaron las calles para decir basta de violencia machista. Y muchas de las que asistimos fuimos jóvenes. Las mujeres jóvenes fueron clave aquel sábado. Un año después las organizaciones juveniles de mujeres, ya sean colectivos o cafés feministas, se han multiplicado y han crecido por todo el Estado.

Esas jóvenes hemos crecido con el 15M, las mareas, la PAH y con todos los movimientos de impugnación ante una sociedad que no sólo nos roba el futuro sino que nos deja sin presente. Entre todas esas luchas, una victoria: tumbar la reforma del aborto de Gallardón.

Un triunfo que nos enseñó que sí, que se puede si nos organizamos y movilizamos. Ahora las jóvenes sabemos que la lucha sirve y no solo sabemos eso. También hemos aprendido a reconocer la violencia porque lo que vivimos día a día. No es natural ni puntual, sino una agresión estructural y que además tiene causa: el patriarcado.

Estas jóvenes hemos aprendido que violencia es también una legislación que facilita nuestro despido, que permite la desigualdad salarial y la miseria. La violencia está en todos lados. Incluso, en las propias aulas o en la publicidad sexista de los medio de comunicación. Además, sabemos que la violencia es más que una bofetada, que también está en lo micro: en esas bromas, en el tono de superioridad, en la ocupación del espacio físico, en asumir que somos de una determinada manera...

Pero hemos aprendido otra cosa más. A luchar, a reconocer la violencia y las herramientas imprescindibles: las redes de mujeres. Lazos que nos ayudan a soportar la carga, a reflexionar, a aprender y a empoderarnos. Porque si la opresión es algo compartido la solución también lo es. Organízate y lucha con tus compañeras.

 

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