Una victoria contra el Patriarcado (Combate Estudiantil – Octubre 2014)

 
FeminismoSin duda, la dimisión del ahora ex ministro Gallardón ha sido una gran victoria para el movimiento feminista a nivel estatal. El trabajo realizado por los diferentes colectivos ha conseguido, no sólo echar atrás la que habría sido la reforma del aborto más dura para las mujeres, sino también que el movimiento feminista se haya reactivado, trabajando de manera conjunta en la construcción de muchas y multitudinarias movilizaciones.

Sin embargo, con la paralización de esta contrarreforma no acaban los ataques a las mujeres por parte del Gobierno y de la sociedad en general.

Seguimos viviendo en una sociedad patriarcal en la que, desde la infancia, se trata el machismo de manera natural. La prueba evidente de ello es la manera de tratar en los institutos la educación sexual y afectiva, demostrando el papel de objeto que la sociedad quiere imponer a las mujeres.
Luchar por una educación que nos enseñe a vivir la sexualidad y el afecto de manera natural y libre, que nos enseñe a disfrutar de nuestros cuerpos es una de las reivindicaicones básicas del movimiento feminista a lo largo de sus últimos años. También esta educación debe estar basada en la enseñanza de métodos anticonceptivos que permitan a las personas tener relaciones sexuales sin riesgos, no sólo de embarazos, sino también de enfermedades de transmisión sexual.

Por supuesto, no nos conformamos con la actual situación de la ley del aborto (de plazos), sino que queremos conseguir la despenalización total del aborto. Es decir, queremos el aborto fuera del código penal. Ninguna persona tiene derecho a decidir sobre nuestros cuerpos ni sobre nuestras vidas.

Para evitar la posibilidad de que cualquier mujer tenga que pasar por el proceso de abortar, es necesario que los anticonceptivos se puedan conseguir de manera segura y gratuita; es decir, que el Estado asegure que cualquier persona pueda tener acceso a ellos.

La igualdad desde los niveles más básicos es otro punto que todavía no hemos conseguido y que, con la LOMCE puede verse atacada de manera descarada. No podemos permitir la separación de chicos y chicas en las aulas, ni siquiera la idea de que se plantee.

Tampoco los comportamientos sexistas deben admitirse en ningun ámbito pero, sobre todo, en el académico. Debemos combatir los comentarios machistas fuera y dentro de las aulas, así como la discriminación hacia las mujeres en todo el sistema educativo.

Todo esto nos lleva a ver la necesidad de un movimiento feminista amplio y organizado, que nos permita responder a los ataques que vienen dirigidos hacia las mujeres.

Hemos conseguido una importante victoria, pero nos quedan muchas todavía por alcanzar. Sólo organizándonos juntas conseguiremos cambiar esta sociedad que día a día nos oprime y nos impide ser libres de nuestros cuerpos y nuestras vidas.

No debemos olvidar que también en nuestras organizaciones estudiantiles el feminismo tiene un importante papel, y nosotras, muchas peleas que dar. Las estudiantes debemos asumir el feminismo como parte de nuestra lucha diaria, y hacerlo con la misma ilusión y rabia con la que peleamos en todas las demás luchas. De esta forma, conseguiremos tumbar el sistema patriarcal, sacándolo de raíz de la base de todo, de la educación.
 

Combate Estudiantil en PDF
 

No hay comentarios

Agregar comentario